miércoles, 27 de agosto de 2014

El origen del Diseño

Continuando con la línea de las publicaciones anteriores, uno de los factores que pueden contribuir a la dificultad de explicar nuestra profesión, es que la propia definición parece bastante compleja.
En la clase se mencionaron tres términos, estos son: Designare, Disegno y Dsignum; y en diversas definiciones encontradas, estas tres palabras son constantes.
Cotidianamente se habla de diseño con referencia de las artes plásticas, sin embargo en la mayoría de las definiciones encontradas, señalan al diseño como un "proceso mental" previo a la realización de algo.
Basándonos en las tres palabras clave, en primer lugar tenemos Designare, que se refiere dar nombre o signo a algo; y al asignarles un nombre, también podemos asignar una función. Esta definición es la que más solemos utilizar los propios diseñadores, el hecho de crear algo que sea funcional, y es la justificación que la mayoría de las veces usamos para decidir si algo es diseño o no.
Por otro lado, tenemos el Disegno, que significa dibujo. Esta parte es quizá de las más olvidadas del diseño, pues mucho se habla acerca de la relación diseño-dibujo; ya sea porque muchos creen que el diseñador únicamente "hace dibujitos" o porque hay diseñadores que creen que no es necesario saber dibujar, y únicamente hacen uso de los programas digitales.
Por último, tenemos "Dsignum", que hace referencia al signo. Y parece ser el más complicado, pues entramos en cuestiones semióticas. Según la definición de Pierce, "Un signo es algo que, para alguien, representa o se refiere a algo en algún aspecto o carácter"



Con todo esto, mi definición de diseño (refiriéndome, claro, a cuestiones de Diseño y Comunicación Visual) sería: "El diseño es un proceso mental, mediante el cuál se asigna una función algo, ya existente o creado, y significa algo para alguien"

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